"¿Y si pierdo todo?" — Veamos qué ha pasado de verdad.

El miedo a invertir vive de una pregunta sin respuesta. Este comparador se la pone: para cada instrumento, el peor año documentado, la peor caída completa, cuánto tardó en recuperarse y con qué frecuencia histórica se ha perdido dinero a 1, 5 y 10 años. El fantasma, medido, casi siempre es más chico que el fantasma imaginado.

Todos los escenarios de abajo se traducen a tus pesos.

El experimento definitivo: invertir el peor día de los últimos 20 años

Enero de 2007: un año antes de la peor crisis financiera en ocho décadas. Esto le pasó, año por año, a quien invirtió ese día y no vendió — datos reales, con dividendos reinvertidos:
La línea de salida son tus ; las barras rojas son los años que pasó por debajo.
Letras chicas: de dónde salen estos números
  • Los datos de bolsa corresponden al S&P 500 con dividendos reinvertidos (en dólares) y a un portafolio clásico 60% acciones / 40% bonos de EE. UU. — los índices con más historia documentada. Un ETF indexado en México sobre estos índices se comporta de forma similar, con el efecto adicional del tipo de cambio (que históricamente ha jugado a favor del inversionista en pesos durante las crisis).
  • Las probabilidades de perder son frecuencias históricas de periodos móviles desde 1928 (nominales): qué porcentaje de todas las ventanas de 1, 5 o 10 años terminó abajo del punto de entrada. El futuro no está obligado a repetirlas — pero un siglo de datos es mejor brújula que un presentimiento.
  • Cetes y pagarés no cotizan en mercado: su "peor año" es simplemente el de menor tasa. Su riesgo real no es la volatilidad sino perder contra la inflación en años donde ésta se dispara (2021–2022, por ejemplo).
  • El riesgo de las sofipos es institucional, no de mercado: la quiebra de Ficrea (2014) es el precedente — los ahorradores recuperaron solo hasta el tope del seguro. Por eso la regla es no exceder ~$218 mil (25,000 UDIS) por institución.
  • En P2P no hay índice histórico público comparable; los rangos mostrados son estimaciones basadas en las tasas de impago que las propias plataformas reportan. La diversificación entre decenas de préstamos no es opcional.
  • Rendimientos pasados no garantizan futuros. Lo que sí enseña la historia: el riesgo de la bolsa se concentra en plazos cortos y se diluye con años — por eso el mismo instrumento puede ser imprudente a 1 año y razonable a 10.
Herramienta educativa con datos históricos aproximados de fuentes públicas (última revisión: julio 2026). No constituye asesoría financiera ni recomendación de valores.