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¿No sabes por dónde empezar?
Si ya tienes tu fondo de emergencias y además cuentas con 100 mil pesos, en la mayoría de los casos sería un error dejar esos 100 mil pesos en una cuenta de ahorro bancaria, ya que ese tipo de cuentas generan rendimientos nulos en términos reales, haciendo que tu capital pierda poder adquisitivo debido a la inflación.
Dicho esto, es probable que ahora te preguntes: “¿En qué puedo invertir 100 mil pesos?”. Y justo ese tema será el que abordaremos. Pero antes de entrar en materia, una aclaración: si llegaste aquí buscando ideas de negocios para arrancar con 100 mil pesos, esta no es la información que buscas. Aquí te compartiremos algunas alternativas de renta fija y renta variable, cada una con un nivel de riesgo distinto.
Antes de decidir en qué invertir tus 100 mil pesos, asegúrate de hacer un diagnóstico de tus finanzas (puedes usar este chequeo de salud financiera como guía). Esto es clave porque, si tienes una deuda en una tarjeta de crédito por la que estás pagando una tasa del 40%, lo más sensato sería primero liquidar esa deuda y después invertir. ¿Por qué? Porque será prácticamente imposible que una inversión regulada y legítima te genere un rendimiento anual del 40%.
El primer paso para invertir 100 mil pesos (y cualquier cantidad) es definir con claridad tu tolerancia al riesgo, tu objetivo y tu horizonte de inversión. Esto, con la finalidad de que esas tres variables sean coherentes entre sí, pues si alguna de ellas no se alinea con el resto, las probabilidades de fracasar o abandonar tu inversión son elevadas.
Para conocer tu tolerancia al riesgo hazte las siguientes preguntas y contéstalas con sinceridad:
Si respondes honestamente estas preguntas, tendrás valiosas pistas para definir tu tolerancia al riesgo, la cual puede ser alta, media o baja:
Tip clave: invierte un monto pequeño en tres tipos de activos: uno de riesgo alto, otro de riesgo moderado y uno más de riesgo bajo. Deja correr al menos un par de meses y analiza cómo te sientes. Sólo así sabrás realmente cuál es tu tolerancia al riesgo. Mucha gente cree que tiene alta tolerancia… hasta que ve sus números caer.
Un objetivo de inversión debe cumplir con dos condiciones: debe ser realista y debe ser específico. Si quieres “asegurar tu retiro en dos años” o simplemente quieres “retirarte”, ya vas mal. Un buen objetivo de inversión es más o menos así:
“Quiero retirarme en X años, así que invertiré X cantidad al mes durante X tiempo”.
Con tu tolerancia en la mira, pregúntate cuándo quieres alcanzar tu objetivo. La respuesta es tu horizonte, es decir, el tiempo que estarás invirtiendo. De nuevo: ¡sé realista! Un objetivo ambicioso (como garantizar tu retiro o comprar una casa) suele requerir un horizonte a largo plazo.

Con 100 mil pesos, estos pueden ser los instrumentos más adecuados si tu prioridad es no perder tu capital. Todos ellos son de renta fija y son regulados por autoridades financieras mexicanas.
Los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes) son deuda emitida por el gobierno federal y uno de los instrumentos con menor riesgo en México. Puedes comprarlos en el portal de cetesdirecto, sin intermediarios y desde 100 pesos, así que tus 100 mil pesos te alcanzan sin problema para integrarlos en tu portafolio.
Su rendimiento sigue de cerca la tasa de referencia que fija Banxico, por lo que valdría la pena que entendieras cómo funciona esa tasa y por qué mueve tu rendimiento (lo explicamos en nuestra guía sobre la tasa de interés). Son relativamente líquidos, ya que su vencimiento más corto es de 28 días. Incluso puedes venderlos antes de ese plazo, aunque esto puede generar pérdidas.
Los Pagarés con Rendimiento Liquidable al Vencimiento (PRLV), que Condusef detalla aquí, y las cuentas con rendimiento diario son otras alternativas de bajo riesgo. Ambas suelen rendir un poco más que una cuenta de ahorro tradicional y requerir montos bajos para iniciar, por lo que también podrías destinar una parte de tus 100 mil pesos en ellas sin dificultad.
Entre estas dos opciones, las cuentas con rendimiento diario ofrecen mayor liquidez, ya que como su nombre lo sugiere, te permiten acceder a tus recursos cualquier día. Eso sí, generalmente estas cuentas sólo están disponibles en bancos digitales relativamente recientes en el mercado mexicano.
Las Sociedades Financieras Populares (Sofipos) son instituciones supervisadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) que te pagan por prestarles dinero. A diferencia de las cuentas de débito de los bancos, las inversiones en Sofipos sí generan rendimientos y suelen arrancar desde montos bastante accesibles, así que, con 100 mil pesos, fácilmente podrías invertir una parte en ellas.
En temas de liquidez debes considerar que la mayoría de las inversiones de este tipo son a plazo, puede ser en días, meses o incluso años. Una ventaja de las Sofipos es que tu capital está protegido por hasta 25 mil UDIS mediante un Fondo de Protección (conocido como Prosofipo; no confundir con el IPAB).

Aquí ya entramos al terreno de la renta variable y, por lo tanto, a inversiones de mayor riesgo que la renta fija. Aunque eso no quiere decir que no puedas invertir en ellas. De hecho, salvo algunos casos, tener algo de renta variable es necesario para que una inversión crezca a mediano y largo plazo.
Los ETFs y las acciones son ejemplos de esta clase de inversiones. Los ETFs son títulos que integran fracciones de decenas o cientos de empresas, industrias o sectores. Por su parte, las acciones son títulos individuales, es decir, de una sola empresa (una acción de Apple, por ejemplo).
La liquidez en ambos casos depende de su bursatilidad, que en palabras coloquiales podríamos entender como “popularidad”. Mientras más gente esté comprando y vendiendo un ETF o acción, mayor será su bursatilidad y, por lo tanto, liquidez.
Vale la pena destacar que los ETFs suelen ser menos riesgosos que las acciones, ya que, al repartir el capital en distintas empresas, industrias o sectores, ofrecen un mayor margen de diversificación.
Tanto los ETFs como las acciones puedes comprarlos a través de una casa de bolsa regulada por la CNBV. Con 100 mil pesos puedes invertir sin problema en una u otra opción, aunque aquí sí es aconsejable que el capital que definas sea dinero que no vayas a necesitar a mediano o largo plazo.
Vamos a otros activos de renta variable. Con 100 mil pesos, comprar una propiedad es prácticamente imposible en México. Sin embargo, por medio de las FIBRAs y el crowdfunding inmobiliario es posible invertir en este sector.
Las FIBRAs te permiten invertir en bienes inmuebles como centros comerciales, oficinas y naves industriales. Cada cierto tiempo reparten las ganancias (dividendos) que obtienen de las propiedades que administran. Puedes comprarlas a través de cualquier casa de bolsa regulada, desde montos bastante accesibles.
Como cualquier inversión, las FIBRAs conllevan riesgo, aunque ciertamente menor que las inversiones en las que adquieres un solo inmueble, ya que repartes tu dinero en un amplio catálogo de propiedades, a menudo, de diferentes sectores. En pocas palabras, las FIBRAs te ayudan a diversificar tu inversión inmobiliaria.
En lo que respecta a la liquidez, también suelen ser una mejor opción versus un solo inmueble, ya que es más fácil vender títulos de FIBRAs que una sola propiedad.
El crowdfunding inmobiliario es un esquema con el que puedes fondear un proyecto específico junto con otros inversionistas, con montos de entrada que caben perfectamente en 100 mil pesos. No obstante, tu dinero suele quedar comprometido hasta que el proyecto se venda o se renta, sin la liquidez diaria de una FIBRA.
El crowdfunding de deuda P2P (también conocido como préstamos P2P Lending o crowdlending) es un modelo de inversión con el que puedes prestar dinero, de manera colectiva, a otras personas que buscan un préstamo personal y que previamente ya fueron evaluadas por una plataforma.
Uno de los diferenciadores más importantes de este tipo de inversión es su amplio margen de diversificación, ya que puedes prestar montos pequeños en una amplia gama de solicitudes de préstamo (con 100 mil pesos, por ejemplo, podrías repartir tu capital en 500 préstamos). De esta manera, no sólo puedes mitigar el riesgo, sino que también puedes acceder a rendimientos potencialmente más elevados.
El crowdfunding de deuda P2P es regulado por la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, con supervisión de la CNBV y Condusef. Un ejemplo de este tipo de plataformas es yotepresto, una Institución de Financiamiento Colectivo autorizada y regulada por las autoridades financieras mexicanas.
Si quieres ver cómo se vería tu dinero repartido bajo este modelo, puedes explorar el simulador de inversiones de yotepresto.

Sin duda, las criptomonedas son uno de los instrumentos más riesgosos y volátiles, aunque ciertamente, con mayor potencial de rendimiento, particularmente cuando hablamos de Bitcoin. Si deseas invertir parte de tus 100 mil pesos en esta clase de activos, vale la pena que lo hagas con reserva y acorde a tu tolerancia al riesgo.
Si decides invertir en criptomonedas, de preferencia hazlo dosificando tu capital, es decir, destinando mensualmente una parte fija de tu capital. La posibilidad de perder el dinero que pongas aquí no debe quitarte el sueño, de ser así, quizá esta no sea tu inversión.
Lo que no es negociable es hacerlo a través de plataformas reguladas. En el mundo de las criptomonedas existen muchos fraudes y estafas. Antes de entrar en él, edúcate y asegúrate de comprender en qué te estás metiendo.
Una advertencia importante antes de pasar al ejemplo: lo que verás a continuación no es, de ninguna manera, una recomendación de inversión. Su objetivo es meramente informativo y no sustituye ningún tipo de asesoría personal y profesional. El ejemplo es exclusivamente ilustrativo, pensado para un perfil moderado:
En este caso, los Cetes, Sofipos, pagarés y cuentas con rendimiento juegan un papel “defensivo” en el portafolio. Es decir, son los instrumentos que, en cierta medida, buscan proteger el capital con un rendimiento moderado. Por su parte, los ETFs, FIBRAs, crowdfunding y criptomonedas desempeñan un papel más “ofensivo”. Son los instrumentos que buscan rendimientos más elevados, asumiendo un mayor riesgo.
Recuerda, este ejemplo no tiene como objetivo que lo transformes en tu portafolio. Lo que pretendemos transmitir con él es la importancia que tiene repartir tus 100 mil pesos en distintas inversiones, cada una con su propio nivel de riesgo y rendimiento.
Con 100 mil pesos puedes crear un portafolio de inversión bien diversificado. Sin embargo, antes de comenzar asegúrate de conocer tu tolerancia al riesgo, tener claro tu objetivo y definir tu horizonte de inversión. Si quieres comparar tus opciones para este monto específico, puedes usar nuestro comparador de dónde invertir.
Puedes combinar Cetes, Sofipos, pagarés o fondos de deuda, ETFs internacionales, FIBRAs, crowdfunding inmobiliario, crowdfunding de deuda entre personas y criptomonedas. La mezcla ideal depende de tu perfil de riesgo y de cuánto tiempo puedas dejar ese dinero invertido.
No hay una cifra fija: depende del producto, del banco y de la tasa de referencia vigente que fija Banxico. Un pagaré tradicional suele rendir menos que las Sofipos y los Cetes; para comparar de forma justa, revisa la tasa vigente directamente en cetesdirecto o en el sitio de tu banco antes de decidir.
Puede ser una opción razonable dentro de un perfil conservador. Con este monto, el Fondo de Protección te deja un margen amplio frente a su límite de 25,000 UDIS, así que la cobertura no suele ser el punto de atención principal (sí lo será si más adelante sumas más capital a la misma institución).
Puede ser una pieza útil de diversificación, pero no tu única opción. Aquí la tasa se pacta por préstamo desde el inicio, y el riesgo se gestiona repartiendo el capital entre varios acreditados. Vale la pena revisar la regulación de la plataforma antes de destinar una parte de tu capital.
Es el riesgo inherente a cualquier modelo de crédito. La forma de gestionarlo no es evitarlo, sino diversificarlo: en vez de concentrar tus 100 mil pesos en pocas solicitudes, repartirlos entre muchas reduce el impacto de un incumplimiento individual sobre el total de tu cartera. Revisa siempre cómo evalúa cada plataforma a sus acreditados antes de fondear.
En términos generales, suele ser mejor idea invertir de manera gradual o dosificada. Esto te permite promediar ganancias y pérdidas a mediano y largo plazo. Entrar por partes a lo largo de varios meses reduce el riesgo de invertir todo tu capital en el peor momento posible.
Aviso importante: la información contenida en este artículo se presenta con fines informativos y educativos. No constituye una recomendación de inversión, asesoría financiera, fiscal o legal, ni una oferta o invitación para adquirir algún instrumento o producto financiero. Los ejemplos de cartera y los porcentajes mencionados son meramente ilustrativos y no deben interpretarse como una sugerencia de portafolio para ningún perfil en particular. Los rendimientos, tasas y condiciones de los instrumentos aquí descritos pueden variar en cualquier momento y dependen de factores de mercado ajenos a yotepresto. Toda inversión implica riesgos, incluida la posible pérdida parcial o total del capital invertido. Los rendimientos pasados no garantizan resultados futuros. Antes de tomar cualquier decisión, considera tu situación financiera, tu tolerancia al riesgo y tu horizonte de inversión, verifica que la institución esté autorizada y supervisada por las autoridades financieras mexicanas, y consulta a un profesional si lo necesitas.

Chief Content Officer en yotepresto.com, plataforma líder en México de préstamos entre personas (p2p lending). Es Licenciado en Periodismo por la Universidad de Guadalajara (UdeG, 2008) y cuenta con más de 10 años de experiencia desarrollando estrategias de contenido de educación financiera y finanzas personales. Se especializa en temas clave como crédito al consumo, financiamiento para pymes, tendencias fintech, crowdfunding e inversiones. También lidera la estrategia de comunicación de Zenfi. Este contenido es informativo y no sustituye la asesoría financiera profesional.
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